¡Al fin te escapaste al infinito,
Pues todas tus jaulas se te abrieron…!
…¡Como se abren los labios con un grito,
O los ojos, de un sueño que durmieron..!
Madre que llevas en tu vientre, el mundo,
Y como la tierra, todo se lo das…
¡pero no le bastan todos tus segundos
Y como a la tierra, él te pide más!
Solícita y noble, por él te desvelas,
Pero nadie advierte, tu labor tenaz…
¡Solo se dan cuenta cuando te rebelas
Y como la tierra, les quitas la paz!
¿Es que acaso, lo has hecho a su pesar?
¡Y por eso e dedica un solo día,
De los muchos, que en un año han de pasar!
¿Y es por eso que te suelen olvidar,
Dejándote tan sola y tan vacía,
Y volviéndote de nuevo a reinventar?
Mil recuerdos del ayer
Perfuman tus malabares,
Y me remontan a lares
Que ya no volveré a ver…
Aroma del ya no ser…
¡de tantos seres queridos,
Que para siempre se han ido
Y que parecen volver!
Es tu apreciado presente,
Testimonio de lo ausente
Que yo no quiero perder…
¡Mil recuerdos del ayer
Que siempre estará latente
En su blanco florecer!
Valencia, 3/7/08
Si de barro está hecho el ser humano
Y es en polvo, la carne convertida,
Aunque el alma es el soplo de la vida,
Por eso, las pasiones son pantano…
Luchar por ignorarlas, es en vano,
Pues lo mismo en el malo, que en el bueno,
¡un día, el remolino agita el cieno,
Que guarda nuestro ser desde lo arcano!
Solo somos lagunas desiguales,
De distintas y extrañas dimensiones,
¡que ocultamos a veces, tremedales…!
Y aunque algunas, son límpidos cristales,
Que reflejan celestes mutaciones,
¡barro son, siempre al fin, sus corazones!
Esta vida, buena y mala,
Que es mentira y es verdad…
¡Tan solo es luz de bengala,
Que brilla mientras se apaga…
Y solo vive a la zaga,
De la inmensa oscuridad…!
Mi pobre pajarillo prisionero
En dos jaulas distintas a la vez,
En una tu mente está primero
Y en otra, tu cuerpo está después…
Cada vez que de una te liberas,
La otra te aprisiona sin piedad…
¡parece que acechándote estuvieran
Las dos, en fatal complicidad!
Si estás loco, no sabes que estás preso
¡te libera un instante, tu locura…!
…Y al volver tu cordura, de regreso,
Te enfrentas con la máxima tortura,
De saber, que dos veces, estás preso,
¡con tu cuerpo y un mal que no se cura!
A Daniel y Alfredo
Con todo mi cariño